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«Maja» S

Actualidad · Alemania · Ana Julia Di Lisio

Alemania: un hombre, policía, decide que es mujer y se ampara en una ficción legal. Luego lo acusan de violar a una menor de 14 años en el baño de un local de comida rápida.

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El 6 de octubre de 2026, el Tribunal Regional de Traunstein condenó a «Maja S.» a tres años y tres meses de prisión: tres meses por encima del piso que fiscalía y defensa habían acordado.

La condena es por violación, abuso de menores, lesiones y posesión de material de abuso sexual infantil. El acusado, de 55 años y con 35 de servicio en la Policía Federal, confesó los cargos en su totalidad.

La producción de pornografía con animales quedó fuera de la condena. El tribunal entendió que no se pudo probar que los videos con un perro se hubieran grabado para difundirlos, y el §184a del Código Penal alemán castiga la difusión, no la producción. Esa parte del proceso se sobreseyó.

La compensación a la víctima quedó fijada en 11.000 euros. La moto que él le había ofrecido, ella la rechazó: le recordaba el delito.

Sigue alojado en el módulo de hombres de la cárcel de Múnich-Stadelheim, después de haber estado en el sector de mujeres. El juez dijo que habrá que ver dónde está mejor ubicado y le advirtió que no le esperaba un tiempo fácil.

La sentencia todavía no es firme. Si lo fuera, perdería la condición de funcionario y sus derechos de pensión.

Fuentes: beck-aktuell · dpa / t-online

Captura de pantalla del artículo citado

Es una persona de 55 años del distrito de Rosenheim, suspendida de la Policía Federal (según oe24). La agencia dpa lo describe como «mujer trans» y dice que está en el sector de hombres de la cárcel de Múnich, donde, según la prensa regional, cumple prisión preventiva desde octubre. El cargo más grave es la violación de la hija de una amiga en agosto de 2025, en el baño de un local de comida rápida durante una salida, tras haberle mandado a la chica un mensaje pornográfico por WhatsApp. Al iniciar la investigación, descubrieron que tenía cientos de archivos de abuso sexual infantil (según los investigadores, con violencia brutal y víctimas de apenas unos tres años) y que había producido videos zoofílicos (oe24 suma a los cargos la difusión de ese material, abuso de menores y lesiones).

Ante semejante aberración, el acuerdo entre fiscalía y defensa fue generoso con el acusado: entre 3 y 3,5 años de prisión a cambio de una confesión completa, una compensación para la víctima y el pago total de la multa que le impuso un juzgado de Rosenheim en julio de 2025. La sentencia se dictó el 6 de octubre de 2026.

La declaración de la persona acusada fue a puertas cerradas (la defensa pidió lo mismo para el resto del juicio), aunque los cargos sí se publicaron con detalle. Muy pocos medios se atrevieron a informar que vivió gran parte de su vida como hombre y que, según la acusación, conservaba genitales masculinos en el momento de los hechos.

El acusado tenía antecedentes penales por hechos de la misma índole, todavía no había terminado de pagar la multa y, al mes siguiente de esa condena, según la acusación, violó a la chica de 14 años. Además, tenía el peor material de abuso sexual infantil y videos con abuso sexual a animales. Consecuencia: tres años y tres meses, por supuesto descontando la prisión preventiva.

Él va a quedar en libertad en un año y medio o dos, y va a poder seguir con su vida «como mujer». Su víctima para entonces ni siquiera va a ser mayor de edad. Le ofrecieron la moto del violador como compensación y la rechazó: le recordaba el delito.

Le ofrecieron la moto del violador como compensación. La rechazó: le recordaba el delito.

Si bien no se publicó su nombre verdadero, usuarios de redes sociales encontraron un artículo en el que se afirmaba que era «una mujer de alma delicada».

Diferentes cuentas en redes sociales creen haber identificado a la persona acusada. Si esa identificación fuera correcta y el cambio de su sexo registral se hubiera producido antes de la entrada en vigor de la SBGG, este habría tenido que tramitarse bajo la antigua Ley de Transexuales alemana (TSG), mediante un procedimiento judicial que exigía, entre otros requisitos, dos informes periciales.

Es por ello que sectores feministas en Alemania se han opuesto no solo a la SBGG, sino también a la TSG. Esta última fue aprobada en 1980 y entró en vigor el 1 de enero de 1981.

En cuanto al sistema penitenciario, la modificación del sexo registral puede ser tenida en cuenta para determinar el lugar de reclusión, pero no concede automáticamente el derecho a ser trasladado a una prisión de mujeres. La regulación corresponde a los estados federados y permite considerar, entre otros factores, las circunstancias particulares del caso, los derechos de los demás reclusos y cuestiones de seguridad.

Infografía traducida

Fuente Radfem Berlin

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