Actualidad · Alemania · Ana Julia Di Lisio
Alemania: un hombre, policía, decide que es mujer y se ampara en una ficción legal. Luego lo acusan de violar a una menor de 14 años en el baño de un local de comida rápida.
Última hora
El agente transgénero de la Policía Federal alemana «Maja S.» ha confesado ante el Tribunal Regional de Traunstein la violación de una menor y otros delitos graves.
El exagente, que contaba con 35 años de servicio, admitió haber violado a la hija de 14 años de un amigo en el baño de un restaurante de comida rápida en agosto de 2025.
Maja S. confesó los cargos como parte de un acuerdo de conformidad que, según informaciones de los medios, se espera que resulte en una condena de entre 3 y 3,5 años de prisión.
Maja S. también confesó estar en posesión de alrededor de 2.000 archivos pornográficos que mostraban agresiones brutales y violencia sexual contra menores, algunos de tan solo tres años.
El violador transgénero se declaró culpable de agresión y abuso sexual de menores.
El exagente admitió haber producido vídeos pornográficos con animales, incluidos vídeos realizados con otras parejas sexuales y un perro.
Maja S., que es biológicamente varón, estuvo anteriormente recluido en una sección penitenciaria para mujeres, pero actualmente se encuentra en el módulo de hombres de una prisión de Múnich. El abogado de Maja se ha quejado de que allí está sufriendo acoso, incluido que otros presos le silban.
Fuente: heute.at
Es una persona de 55 años del distrito de Rosenheim, suspendida de la Policía Federal (según oe24). La agencia dpa lo describe como «mujer trans» y dice que está en el sector de hombres de la cárcel de Múnich, donde, según la prensa regional, cumple prisión preventiva desde octubre. El cargo más grave es la violación de la hija de una amiga en agosto de 2025, en el baño de un local de comida rápida durante una salida, tras haberle mandado a la chica un mensaje pornográfico por WhatsApp. Al iniciar la investigación, descubrieron que tenía cientos de archivos de abuso sexual infantil (según los investigadores, con violencia brutal y víctimas de apenas unos tres años) y que había producido videos zoofílicos (oe24 suma a los cargos la difusión de ese material, abuso de menores y lesiones).
Ante semejante aberración, el acuerdo entre fiscalía y defensa es generoso con el acusado: entre 3 y 3,5 años de prisión a cambio de una confesión completa, una compensación para la víctima (una moto y 5000 euros) y el pago total de la multa que le impuso un juzgado de Rosenheim en julio de 2025. El juicio tiene cuatro jornadas previstas y la sentencia podría salir el 8 de octubre, o antes si el acuerdo le evita a la víctima tener que declarar.
La declaración de la persona acusada fue a puertas cerradas (la defensa pidió lo mismo para el resto del juicio), aunque los cargos sí se publicaron con detalle. Muy pocos medios se atrevieron a informar que vivió gran parte de su vida como hombre y que, según la acusación, conservaba genitales masculinos en el momento de los hechos.
El acusado tenía antecedentes penales por hechos de la misma índole, todavía no había terminado de pagar la multa y, al mes siguiente de esa condena, según la acusación, violó a la chica de 14 años. Además, tenía el peor material de abuso sexual infantil y videos con abuso sexual a animales. Consecuencia: «de tres a tres años y medio», por supuesto descontando la prisión preventiva.
Él va a quedar en libertad en un año y medio o dos, y va a poder seguir con su vida «como mujer». Su víctima para entonces ni siquiera va a ser mayor de edad, pero le dan una moto y 5000 euros.
Su víctima para entonces ni siquiera va a ser mayor de edad, pero le dan una moto y 5000 euros.
Si bien no se publicó su nombre verdadero, usuarios de redes sociales encontraron un artículo en el que se afirmaba que era «una mujer de alma delicada».
Diferentes cuentas en redes sociales creen haber identificado a la persona acusada. Si esa identificación fuera correcta y el cambio de su sexo registral se hubiera producido antes de la entrada en vigor de la SBGG, este habría tenido que tramitarse bajo la antigua Ley de Transexuales alemana (TSG), mediante un procedimiento judicial que exigía, entre otros requisitos, dos informes periciales.
Es por ello que sectores feministas en Alemania se han opuesto no solo a la SBGG, sino también a la TSG. Esta última fue aprobada en 1980 y entró en vigor el 1 de enero de 1981.
En cuanto al sistema penitenciario, la modificación del sexo registral puede ser tenida en cuenta para determinar el lugar de reclusión, pero no concede automáticamente el derecho a ser trasladado a una prisión de mujeres. La regulación corresponde a los estados federados y permite considerar, entre otros factores, las circunstancias particulares del caso, los derechos de los demás reclusos y cuestiones de seguridad.
Deja una respuesta