Cultura · Alemania · Ana Julia Di Lisio
De la crítica feminista al debate cultural: RadFem Berlin en una novela sobre el Ruhr
Una novela alemana de 2026 menciona a RadFem Berlin por nuestra crítica a la industria pornográfica y, esta vez, increíblemente, no por ser «brujas radfem».
Fuimos mencionadas como referencia en la lucha contra la explotación sexual de las mujeres, en la reciente novela Der Straßenköter – Gänge durch das Ruhrgebiet (2026), del premiado artista y escritor de Essen Karl-Heinz Mauermann. La novela aborda las transformaciones sociales y culturales de la región del Ruhr.
En la página 55, los personajes debaten sobre la industria pornográfica, sus intereses económicos y la explotación de las mujeres. En ese contexto, uno de los personajes, Moni, hace referencia explícita a RadFem Berlin y a nuestra crítica feminista radical:
«Exacto. En RadFem Berlin podés leer algo completamente diferente. Las feministas radicales sostienen que las mujeres no son más que materia prima de un sistema que mueve miles de millones. RadFem lucha contra los beneficios económicos que se obtienen de las violaciones de mujeres en la industria pornográfica» (traducción propia).
Inmediatamente después de la referencia a RadFem Berlin, la novela también menciona la campaña PorNO de la revista EMMA.
La importancia del capítulo pasa por tres cosas:
- Cuenta una historia del Ruhr que casi no se cuenta. Presenta la industria porno de Bottrop como parte de la historia social de la región y muestra lo metida que estaba en la vida cotidiana. Se filmaba en departamentos, parte de las modelos salía de avisos de gente común y en las revistas uno podía encontrarse con vecinos (p. 51).
- Pone en escena el debate actual sobre porno y prostitución en Alemania (pp. 54–57). De un lado están la autodeterminación y el «trabajo sexual»: Wolf (el protagonista), los testimonios de la BILD y PorYes. Del otro, la explotación: Moni, RadFem Berlin y EMMA. La novela no lo resuelve, pero Moni desarma varias veces el argumento de la autodeterminación, y el propio Wolf concede que lo que ella dice —que se arriesga la salud, que no hay seguridad social y que hay explotación— probablemente vale para la gran mayoría (p. 56).
- Termina hablando de dinero. Wolf corre la palabra «obsceno» del porno a los sueldos de los directivos de las grandes empresas. Eso coincide con la lectura económica de RadFem, pero también cambia el foco: deja de hablar de la explotación sexual de las mujeres y pasa a hablar de desigualdad de clase (p. 57).
El pasaje citado presenta claros paralelismos de contenido con nuestro artículo publicado en abril de 2026, «Bezahlte Vergewaltigungen entsprechen 2 % des jährlichen deutschen BIP» («Las violaciones pagadas equivalen al 2 % del PIB anual alemán», traducción propia). En él analizamos las dimensiones económicas de la industria de la prostitución en Alemania y criticamos un sistema en el que las mujeres son el material del que esta industria extrae sus multimillonarios beneficios. Cerca de la mitad de lo que se paga queda en manos de dueños de burdeles y proxenetas. El marco legal legitima una industria que trata a las mujeres como objetos de consumo y materia prima, y la política mira para otro lado.
En ese artículo estimamos el peso económico de las violaciones pagadas y lo comparamos con la agricultura, la cerveza y el tabaco: según nuestro análisis, mueven más dinero que la industria del tabaco o que toda la industria cervecera del país del Oktoberfest.
Nuestro artículo en alemán y en español.
Mauermann entró al Kunsthaus Essen en 1984, tuvo taller ahí hasta 2002, llegó a la junta directiva y dio clases hasta 2023. En 2006 ganó el Phonurgia Nova por Maschinen, la radionovela que estrenó Deutschlandradio Kultur. Der Straßenköter es su nueva novela.
Nos da una enorme satisfacción que nuestro trabajo circule en un público cultural, intelectual y políticamente formado que excede el activismo feminista y sea utilizado con respeto.
Poder acceder al debate cultural: Entrar en el debate cultural alemán ya no como enemigas o «extremistas» nos permite focalizar en la defensa de los derechos de las mujeres, en especial en ambientes que se presentan como «progresistas», como la cultura, la literatura y las artes, mientras pueden reproducir el sistema misógino y violento patriarcal. Vemos esta mención como un pequeño avance para que los análisis feministas se acepten como verdades y no como posturas «extremas». Esos análisis señalan una realidad que el sistema se encargó muy bien de disfrazar, para que gente que, a simple vista, busca «el bien común» sea manipulada para reproducir y defender los intereses de puteros y proxenetas. Los análisis feministas, además, conciernen a todas las clases sociales porque, por el simple hecho de ser mujeres, el patriarcado se hunde en nuestros cuerpos sin pedirnos permiso. Por eso, no deben quedar limitados únicamente a los espacios donde surgieron: tienen que leerse, citarse y discutirse en la sociedad como temas de todos los días.
Nos alegra esta mención y la documentamos como parte de la historia de nuestro grupo, la que es posible gracias al apoyo de quienes nos siguen desde 2021, en especial de las mujeres involucradas en la lucha feminista. Las artes también deben dejar de ser una muestra misógina del abuso, el desmembramiento y la deshumanización del cuerpo de las mujeres y, por lo tanto, de las mujeres.
Nuestro agradecimiento a Karl-Heinz Mauermann por incorporarnos a esta reflexión literaria como referencia, así como a Hummelshain Verlag por la publicación de la novela. Valoramos que cuestiones de relevancia social también sean abordadas desde el arte y la literatura, y examinadas desde diferentes perspectivas.
Fuente
Karl-Heinz Mauermann, Der Straßenköter – Gänge durch das Ruhrgebiet, Hummelshain Verlag, 2026, p. 55.
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